Un artículo puede cambiarlo todo

Hace un par de semanas una amiga me preguntó que cómo encuentro los artículos y blogs que siempre leo. Es que le conté que me encanta leer blogs y que aprendo cosas interesantes en ellos.

Para ser honesto, no sé.

Los encuentro por pura casualidad, pero de ahí salen algunas de mis ideas «poco convencionales».

Allá en 2014, no recuerdo cómo, di con un blog que leo sin falta cada semana hasta el día de hoy. Bueno, ahora lo escucho, porque le incorporaron un podcast.

Lo escribe en chico español que por aquel entonces renunció a su trabajo en Microsoft, agarró una mochila y se fue a viajar por el sudeste asiático.

Lo leía cada mañana de camino al trabajo, un trabajo en el que ya no estaba nada a gusto, y la sola idea de dejarlo todo e irme de viaje sonaba genial. Soñar no costaba nada.

Me leí cada uno de los artículos de ese blog, creo que casi cien, en cuestión de un par de meses.

Con el tiempo los artículos hablaban menos de las cosas que el autor hacía en sus viajes por Asia y más de las cosas que le ayudaban a viajar:

  • Saber inglés le permitía comunicarse con la mayoría de la gente a medida que se movía por el continente.
  • Saber de páginas web le permitía ganar dinero mientras viajaba.
  • Tener un blog le permitía conocer gente interesante, tanto de forma online como cara a cara.

Interesante, ¿no?

Ya te imaginarás por qué estaba enganchado.

De pronto empezó a tener autores invitados:

  • Un chico que había aprendido inglés por su cuenta escribió en un artículo todo lo sabía sobre aprendizaje de idiomas.
  • Unos chicos argentinos que se dedican a asesorar a emprendedores escribieron sobre la importancia de los buenos hábitos para alcanzar objetivos.
  • Una chica mexicana escribió sobre la importancia de una buena nutrición y el ejercicio, así como algunos pasos para llevar un estilo de vida sano sin demasiadas dificultades.

Todos ellos tenían sus propias web, así que empecé a seguirlos, y al igual que el chico español, tenían autores invitados de vez en cuando. De esa forma la lista de blogs que leo fue creciendo poco a poco.

Desde que era adolescente (y creo que incluso antes) ya tenía ideas raras en la cabeza. Raras en el buen sentido, ¿eh? Pero creo que haberme encontrado con esas webs «empeoró» las cosas.

Ya no solo pensaba «sería genial poder hacer XYZ». De pronto empecé a pensar «¿cómo puedo hacer XYZ?»

Así que empecé a probar cosas:

  • Monté un par de páginas web de afiliados. Un tipo de página web a la que puedes sacarle rentabilidad promocionando productos de Amazon. Nunca logré que funcionaran (bueno, sí, gané $0.25), pero aprendí mucho de cómo funciona internamente una web.
  • Creé un blog. No este, otro que estuvo activo por unos dos años y que dejé morir hace tiempo, pero hizo que me diera cuenta que escribir me gusta, y aquí me tienes. escribiendo otro blog desde cero.
  • Me creé un perfil en CouchSurfing y conocí a dos chicas que estaban mochileando por América Latina. Me uní a ellas en dos de sus paseos, y me lo pasé genial.

Decisiones importantes

Quizá una de las decisiones más importantes que he tomado siguiendo las recomendaciones de esos blogueros es la de aprender inglés.

En uno sus artículos, el chico que renunció a Microsoft deja muy claro que hablar inglés fue unas de las cosas que más puertas le ha abierto, y por eso recomienda a sus lectores poner el aprendizaje del idioma en su lista de prioridades.

Puse manos a la obra.

Empecé a usar Duolingo y Memrise a diario, traducía artículos de blogs y memorizaba el vocabulario nuevo, seguía canales de profesores de inglés en YouTube, entre muchas otras cosas; y cuando me sentí medianamente preparado, me abrí una cuenta en CouchSurfing y conocí a las chicas de las que te hablé hace un momento.

Eso bastó para darme cuenta de que sí, saber inglés era muy útil, así que le puse aún más ganas al estudio.

Han pasado los años y puedo decir que aprender inglés me cambió la vida.

¿Suena exagerado?

Te aseguro que no.

Mira. Este es uno de mis recuerdos favoritos del 2018.

Ayudé como voluntario en un campamento de verano para niños que organizó una fundación estadounidense. Me lo pasé genial, y te aseguro que si no hubiera sido capaz de defenderme más o menos bien en inglés no me hubiera animado a apuntarme; pero lo hice, y todo salió increíble.

Lo creas o no, eso marcó un antes y un después. Pero esa es una historia para otro día.

¿A dónde voy con todo esto?

Bueno, como dice el título de esta entrada, a que un artículo puede cambiarte la vida.

En mi caso fue un artículo que escribió un chico que renunció a su trabajo para irse a viajar por el mundo, pero en tu caso podría ser cualquier otro.

Prueba a buscar en Google alguna pregunta que te carcoma la cabeza desde hace tiempo, empieza a navegar por los resultados, algo interesante aparecerá.

Ojo. No estoy diciendo que encontrarás la respuesta a todos tus problemas navegando por internet, pero es un buen lugar para encontrar ideas interesantes.

Si quieres una recomendación para empezar, prueba con este artículo, es el que el chico español escribió incentivando a sus lectores a aprender inglés. Cuando lo hayas leído, regresa aquí y cuéntame qué te pareció. 😉

2 comentarios en “Un artículo puede cambiarlo todo”

  1. Hola Andres, no se si te acuerdas de mi pero yo si de ti.
    Desde hace 4 años que tuvimos la ultima video-llamada con aquellas chicas que no recuerdo sus nombres pero si busco por facebook, lo haré.
    Tu blog lo recuerdo porque siempre pensé que tenías una gran escritura, disfruto tus artículos aun cuando el tema que tocas no sea el de mayor interés por mi parte. Pero los disfruto mucho igual.
    Solo pasaba por aquí y espero que andes bien.
    Algún día escribe sobre tu vida actual o hablamé por facebook. Yo decidí dejar mi blog hace unos años y nuevamente pienso volver a escribir y crear contenido porque lo extraño.
    Te mando un fuerte abrazo desde Argentina.

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    • ¡Hola, Hernán!
      Claro que me acuerdod de ti. Las chicas son Maryory y Noemí. Esa fue la única llamada que tuvimos, por cierto.
      Bueno, abrí este nuevo blog con la intensión de escribir con regularidad, pero no encuentro el tiempo para hacerlo. Tengo que organizarme mejor.

      Avísame si vuelves a escribir, siempre es bueno leer nuevas ideas.
      Espero que te encuentres bien.

      Otro abrazo

      Responder

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