Good enough. Emprender en tiempos de crisis

Hoy me enteré de algo interesante.

Una persona que conozco está trabajando como profesor de inglés en un colegio.

¿Qué tiene eso de raro?

Que la persona en cuestión tiene bastantes problemas para expresarse cuando estamos en un grupo en el que necesitamos hablar en inglés.

¿Cómo terminó siendo profesor?

No tengo idea.

Pero bueno, el objetivo de esta entrada no es criticarlo.

¿Entonces?

Que me pareció interesante que él se haya lanzado a dar clases de un idioma que aún se le dificulta usar, mientras que otras personas que se defienden bastante bien no se animen a sacarle provecho porque piensan que no son lo bastante buenas.

Emprender se volvió necesario (para algunos)

Las cosas han cambiado mucho en los últimos meses.

Muchas personas se quedaron sin trabajo.

A muchas les pasará lo mismo en los meses venideros.

Muchos negocios que cerraron sus puertas por la cuarentena no las volverán a abrir.

Si hay un tiempo para «profesionalizar» esas habilidades que quizá hasta ahora veíamos como pasatiempos (el inglés, en el caso que te acabo de contar), es ahora.

No todos

Por supuesto, no todo el mundo se verá en la necesidad de emprender o profesionalizar sus pasatiempos.

Hay personas que conservarán sus empleos, otras conseguirán uno nuevo cuando la cuarentena termine, y otras tantas podrán mantener a flote sus negocios.

Bien por ellos. No todos tendrán esa suerte.

Suficientemente bueno

Retomando la historia del profesor de inglés.

Una de sus estudiantes es amiga mía. Familia, prácticamente.

—No entiendo sus clases. No explica bien las cosas. Me comentó.

Gracias a eso le cuesta resolver las tareas. Ayer le estuve echando una mano con eso.

Como te dije al principio, no sé cómo terminó dando clases, porque su trabajo era muy diferente hace un año.

Lo que sí sé es que ha estado practicando su inglés (casi) todas las semanas durante al menos dos años. Hay que darle puntos por eso, no muchos profesores lo hacen.

No sé qué tan bueno o malo sea dando clases, no lo he visto; pero con lo que sabía se animó a aplicar a ese trabajo, lo consiguió, y gracias a eso cuenta con un salario. Ahora lo que tiene que hacer es buscar la forma de mejorar su uso del idioma.

No intento incentivar a nadie a lanzarse a realizar un trabajo para el que no esté capacitado (no sé si ese realmente sea el caso). Lo que quiero decir es que si tienes una habilidad o conocimiento que otros necesitan —idiomas, diseño, ventas, etc., y debido a las circunstancias actuales tu situación económica se ha visto afectada, ponerle un precio a eso que sabes y ofrecérselo a quienes lo necesitan podría ser, aunque sea de forma temporal, una solución.

¿Qué opinas?


Por el momento yo también empecé a dar clases de inglés (las de español bajaron un poco), pero de forma privada. Ya fui profesor de inglés por unos días en un colegio hace tiempo, y no es una experiencia que quiera repetir.

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